lunes, 4 de junio de 2012

Jamónikos FC 2 - 2 Cervecería "La Barrica"

Aquí estamos una semana más, dispuestos a darles de primera mano las noticias del Jamónikos FC. En capítulos anteriores narramos las victorias moradas sobre el Arco 2000 y el Bodega Juan a lo largo de las primeras rondas de la Copa de Azuqueca de Fútbol-7. En el episodio de hoy nuestros chicos tendrán que enfrentarse en los octavos de final al rival más complicado hasta el momento, el Cervecería "La Barrica", un equipo consolidado en el fútbol azudense que milita en la 3ª división, donde una vez finalizada la temporada regular acabó en una meritoria sexta plaza, lo cual le permitió vivir sin sobresaltos en la Liga. Pero, señoras y señores, esto es la Copa y aquí todo es diferente, todo se juega a un partido, a una carta, a una mano. Da igual quien tenga mejores cartas, ganará el que mejor las sepa jugar, y en eso, de momento, somos especialistas.
.
Ya desde comienzos de semana supimos jugar nuestras bazas mucho mejor que la de nuestros rivales. Una vez conocido que sería el Cervecería "La Barrica" y que el partido sería el sábado, vimos que nuestros intereses estaban un poco mermados. La directiva y el capitán rápidamente se pusieron en contacto con las autoridaddes pertinentes y el encuentro se trasladó al domingo 3 a las 19:00 horas, nuestro horario predefinido y favorito. Acabábamos de dar el primer golpe sobre la mesa. Pero no contentos con ello, el Jamónikos FC afrontraba el partido de octavos de final con todo el arsenal disponible. Tan sólo Miguel, por decisión técnica, y Kike Pérez, apartado desde hace tiempo de la disciplina morada por sus desplantes, causarían baja. El resto del equipo estaba dispuesto a darlo todo para lograr el pase hacia los cuartos de final. Lo único malo, el único pero que podríamos ponerle a los jugadores morados, era el estado físico de algunos de ellos, que sufrían una intoxicación etílica, acompañada con dolor de cabeza, malestar general y falta de sueño. Pero tranquilos, no es la primera vez que jugamos un partido en estas condiciones, y tras comprobar la coordinación y reflejos de los jugadores, el equipo médico dio su visto bueno. El entrenamiento fue breve, los partidos previos se habían alargado y el horario iba con retraso, por lo que tras una ronda de tiros, el entrenador puso sobre el campo a la alineación que tendría que conducir al Jamónikos FC hacia el éxito. En la portería contábamos con Resaca, acompañado de Gil; Javi Espacios e Iván cubrían los laterales defensivos mientras que Diego Añez sería el central; Marlon y Kike eran la pareja de baile en el centro del campo mientras que "Jony" era la referencia en ataque. En el banquillo esperaban con ganas a salir Jorge y Romo. Villena no esperaba salir con tantas ganas ya que estaba hidratándose en el baño tras una calurosa noche donde perdió mucho líquido. El caso es que, con las gradas cada vez más abarrotadas, se nota que ya estamos en octavos, el partido dio comienzo.
.
El Jamónikos FC era el conjunto que ponía en movimiento el balón. Durante cinco segundos el Cervecería "La Barrica" se mantuvo a la expectativa, pero en el sexto segundo, como si de el retardo de la televisión y radio se tratase, el equipo rojiblanco se lanzó como un carnívoro hambriento a por su presa. Comenzó entonces el sufrimiento del Jamónikos FC, que más que un equipo de fútbol parecían los nazarenos de Semana Santa pidiendo clemencia, pues éramos inacapaces de enlazar tres pases y el campo rival era terreno inexplorado. Y finalmente sucedió. Un balón que Diego Añez no acierta a despejar en nuestro propio córner, es robado por el Cervercería "La Barrica", que pone un pase de la muerte hacia el segundo palo. Por suerte el pase es cortado por Kike, pero el balón sale rebotado y Gil, en un momento de lucidez, la atrapa. Escuchamos entonces el silbato. Cesión. No podía ser, otra vez no. Tal y como sucediese contra el CD Perú en Liga, un nuevo libre indirecto en el área podía acabar con nuestro plantamiento. Con la barrera colocada, el Cervecería "La Barrica" puso el balón en movimiento y Gil, que fue bloqueado por un rival, no pudo evitar que el balón viajase hacia el lado izquierdo y acabase en el fondo de las redes. Perdíamos 0-1, era el minuto 3 y las cosas pintaban mal. Pero nuevamente volvimos a tener ayuda de los Dioses y las cosas cambiaron a mejor. La fuerte presión que el Cervecería "La Barrica" nos sometió durante los primeros 7/10 minutos fue a menos. El físico comenzó a faltar en nuestros rivales que comenzaron entonces a replegar defensivamente, no sin antes volver a avisarnos con otro pase al segundo palo que Kike, en un alarde defensivo nunca antes visto ni imaginado, sacó el balón de la misma línea de gol evitando el 0-2 y la catástrofe. Una vez superada la fase más crítica del encuentro, los cambios asentaron al Jamónikos FC, que comenzó a mover más tranquilamente el balón buscando ya los huecos entre la defensa rival para lograr poner el empate. Poco a poco nuestro oponente estaba cada vez más encerrado y nuestras ocasiones empezaban a llegar en forma de córners y faltas que no terminaron de encontrar portería y el peligro se alejaba. El dominio era abrumador y el equipo estaba volcado, algo que casi nos cuesta más de un disgusto en una contra, balón en largo por alto, Diego Añez de central,... bueno ya me entendéis, no hace falta que ponga que nuestro punto débil en defensa son los balones aéreos, no vaya a ser que algún rival lo lea y nos crucifique. Pero al final nos concedieron la medalla al mérito por los buenos minutos que estábamos jugando. Un balón robado, cambio de orientación hacia Jorge que recorta hacia el medio, pero se frena, deja el balón correr, y entonces llega Romo desde atrás y, como un misil tierra-tierra MGM norteamericano, el esférico se incrustaba en las redes rivales llevando el 1-1 en el marcador en el minuto 22, al borde del descanso, lo que elevaba la moral del equipo morado.
.
Pero las cosas no iba a ser tan fáciles. Es cierto que el Cervecería "La Barrica" dispuso de ocasiones, pero el dominio empezaba a ser nuestro y había que creer. Así se lo intentó transmitir el entrenador a los jugadores, que saltaron al césped ávidos de remontar y ganar el encuentro. Sin embargo, y ante el eventual empate, algunos jugadores comenzaron a lanzar algunos penalties, por si el partido terminaba así, pero había que creer en la victoria. El espectáculo volvió a ser el mismo. Durante unos instantes el Cervecería "La Barrica" intentó presionar, pero el Jamónikos FC ya se había deshecho de sus miedos y nervios y movía el balón de lado a lado, buscando con paciencia el hueco que les permitiese volver a perforar la portería rival. Y pronto lo encontrarían. A penas llevábamos cuatro minutos de la segunda mitad cuando Kike, tras una jugada personal fantástica, se perfiló y chutó con su zurda. El balón, empujado por todo el banquillo y toda la aficción, entró dejando sentado al guardameta rival. Habíamos remontado, íbamos 2-1 y estábamos desplegando un buen fútbol. No se nos podía escapar el partido. ¡Qué ilusos éramos! Cuando mejor nos encontrábamos, los Dioses quisieron reirse un rato y volvieron a hacer de las suyas. El Cervecería "La Barrica" se encontraba a la desesperada, pero con Romo de central sus ataques eran inútiles, salvo que se neutralizase a Romo. Y así pasó, un balón cruzado que corta Javi Espacios, el balón queda muerto en la frontal, Javi no llega a despejar, pierde el balón, y el delantero del Cervercía "La Barrica" fusila a Gil. Tres minutos. Tres minutos nos había durado la alegría y el partido volvía a estar empatado. El golpe había sido duro, pero no desfallecimos, y como un ave fénix, resurgimos. Mediada la segunda mitad, y una vez realizados los cambios, el juego del Jamónikos FC volvió a maravillar a los ángeles y a los Dioses, pero esta vez, desoyeron nuestras súplicas. El Cervecería "La Barrica" estaba partido y el Jamónikos FC tenía el balón, el gol era cuestión de tiempo y fe. Pero no teníamos ninguna de las dos cosas de nuestra parte. Cada balón robado por nosotros era una contra donde se encogía el corazón de los aficcionados, los pulmones se llenaban de aire, el cerebro pensaba la palabra mágica, las piernas se flexionaban y el cuerpo se adelantaba esperando saltar de alegría, pero nunca llegaría ese momento. Villena se llenaría de balón y dispararía lejos cuando tenía a un compañero solo, Kike controlaba mal en mano a mano, las subidas de Iván no encontraban portería (como casi siempre, pero eso es otro tema). El caso es que los morados no remataron el partido y comenzaron a sufrir. A pesar de que el Cervecería "La Barrica" estaba partido y fundido, presionaban a nuestra defensa y por momentos el gol del rival rondó nuestra portería. Un mal control de Romo provocó un mano a mano que, por suerte, Gil salvó, pero los córners y centros seguían estando ahí y nos hacían retener la respiración mientras nuestra mente rezaba. Tal era el estado de nerviosismo que presidente y segundo entrenador comenzaron a jugar a un "que no caiga" en la banda. El partido parecía avocado a los penalties cuando el destino estuvo a punto de girar. En los últimos minutos el Jamónikos FC había recuperado el dominio y volvía a tener ocasiones, y fue entonces cuando Marlon, tras un precioso control, miró, apuntó, disparó,... y erró. Una mano prodigiosa del portero rival desvió al larguero la mejor ocasión para poner el 3-2 de nuestro lado. Si ese tiro no rompió las tablas, sólo los penalties lo harían.
.
Y ahí llegamos. El árbitro pitó el final del encuentro y nuevamente volviamos a dirigirnos al lanzamiento de penas máximas para dilucidar el ganador. El entrenador morado lo tenía claro. Romo, Villena y Kike lanzarían, todo estaba previsto. "Jony" esta vez no quiso ni acercarse. Cambiado a 6 minutos del final, fue a ducharse y vio tranquilo el desenlace mientras los morados hacían piña en el centro del campo. Romo sería el encargado de tirar el primer penal. Concentrado, serio, cogió carrera y chutó. Nuevamente abajo a la derecha, nuevamente le portero adivinó, pero nuevamente el balón volvió a entrar en la portería. 1-0 y turno de Gil. El portero recibía consejos de todas partes, pero todos fueron en vano. El primer lanzamiento del Cervercería "La Barrica" entró en la portería y empataba la tanda a 1. Turno de Villena. Seguro, consciente de su calidad y que había metido miles de penalties como ese tomó carrera y, al silbido del colegiado, colocó el balón lejos del alcance del portero con una maestría digna de un genio. Nuevamente era el turno de los rojiblancos, y otra vez Gil comenzó a recibir todo tipo de consejos, pero no estaba inspirado, y el penalty volvía a entrar y a empatar la tanda. Mientras Kike se dirigía a lanzar el tercer penalty, los jugadores morados comenzaron a ponerse nerviosos, y a preguntarse quién sería el cuarto lanzador, por lo que pudiera pasar. Pero quedaban aún dos penales por lanzar, muchas cosas que pasar y el entrenador callaba y observaba. Kike volvió a lanzar inapelablemente al lado diestro del portero que se quedó clavado en el centro de la portería. Último lanzamiento, nuestros pensamientos apoyaban a Gil, mientras él, bajo palos, tenía la mente en blanco, únicamente centrado en mantenerse de pie. En esa situación lógico que el penalty rival entrase. 3-3, íbamos al fallo. Rápidamente el entrenador giró su cabeza y pronució un único nombre, Marlon. Con mil pensamientos en la cabeza a cerca de su futuro y de ese penalty Marlon colocó el balón, lanzó, y marcó con calidad. 4-3. Las cosas empezaban a ponerse difíciles. "Jony" ya estaba cambiado y no era una opción. Iván rechazó la oportunidad, porque tenía que ir al baño. Javi Espacios, Diego Añez y Jorge eran las posibilidad. Por un momento el nombre de Gil se cruzó por la cabeza del entrenador, sería toda una Bayernada, pero no haría falta. El jugador del Cervecería "La Barrica" colocó el balón y se le veía en la mirada su miedo. Pitó el árbitro, chutó el jugador y Gil se movió. El balón iba alto, iba a la derecha, salvando a Gil que a penas había sido capaz de girar la cabeza. Pero iba demasiado alto y demasiado a la derecha y se fue fuera. Final, 4-3, habíamos vuelto a ganar. Estábamos en cuartos de final y la locura se desató entre los jugadores del Jamónikos.
.
La victoria había sido sufrida pero trajo con ella un billete para cuartos de final. Unos cuartos de final en los que jugaremos contra el temido Pillaos, subcampeón de 1ª división, el domingo 10 a las 12:00 horas si nada cambia. Partido dificil no, lo siguiente, y donde las primeras apuestas confían en el Jamónikos FC como perdedor por más de cinco goles, pero lucharemos por lograr que sea de menos y, si se da el caso, por ganar y entrar en semifinales para ir a por la Copa. Por último, que creo que ya me he extendido bastante por hoy, los apretados goleadores:
.
Marlon Arenas --> 2
Javi Espacios --> 1. Sigue teniendo a tiro el liderato.
Jonathan "Jony" García --> 1
Diego Romo --> 1
Enrique Sanz --> 1

No hay comentarios:

Publicar un comentario